La demanda de materiales flexibles y elásticos en aplicaciones dentales, como los protectores bucales, sigue creciendo.
La mayoría de los productos de materiales como la silicona son prácticamente estándar, pero la odontología requiere productos personalizados, por lo que personalizarlos resulta muy lento y costoso.
Sin embargo, al imprimir los productos en 3D, se pueden fabricar con un diseño personalizado, lo que ahorra tiempo y costos. Este material se creó para que eso fuera posible.