Una de las primeras y más comunes creaciones impresas en 3D utilizadas en odontología es el modelo dental. Con el material S-100M, ya no son necesarias las impresiones tradicionales, ya que se puede utilizar el escáner intraoral para adquirir los datos bucales y la impresora puede crear el modelo directamente.
Esto ahorra tiempo y dinero a los dentistas en la transferencia de la imagen intraoral del paciente a su fabricación, y la simplicidad del proceso proporciona una imagen intraoral más precisa, ya que cuantos menos pasos haya en todo el proceso, menor será el error.